Los códigos éticos de los recaudadores de fondos en todo el mundo señalan que su trabajo no debe ser remunerado sobre la base de sus resultados, sino con salarios u honorarios fijos. Esta disposición parece ir contra una lógica elemental: si estos profesionales deben ofrecer resultados mensurables que sobrepasen su coste, ¿por qué no condicionar su remuneración a su desempeño?
Este razonamiento está muy extendido. Sobre todo entre los responsables de organizaciones que están acuciadas financieramente y no cuentan con recursos disponibles para pagar a un buen profesional y aguardar el tiempo suficiente para cosechar los resultados de su labor. También es una fuerte tentación para quienes no están seguros de que encontrarán un profesional competente, con lo que se curan en salud condicionando su coste a los resultados. Se plantea tanto a la hora de requerir los servicios de profesionales externos como de considerar su incorporación a la plantilla.
¿Por qué la deontología profesional pro…
Este razonamiento está muy extendido. Sobre todo entre los responsables de organizaciones que están acuciadas financieramente y no cuentan con recursos disponibles para pagar a un buen profesional y aguardar el tiempo suficiente para cosechar los resultados de su labor. También es una fuerte tentación para quienes no están seguros de que encontrarán un profesional competente, con lo que se curan en salud condicionando su coste a los resultados. Se plantea tanto a la hora de requerir los servicios de profesionales externos como de considerar su incorporación a la plantilla.
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